Dependencia invisible: la llamada que nadie podía hacer

La llamada que nadie podía hacer

Grupo Atlas · Serie de verano · Capítulo 6

Ocho capítulos sobre los riesgos que las empresas no ven venir. Si te has incorporado ahora, puedes empezar por el prólogo de la serie o repasar los capítulos anteriores: Capítulo 1, Capítulo 2, Capítulo 3, Capítulo 4 y Capítulo 5.

A las ocho y media de la mañana la sala de reuniones estaba casi vacía. Javier repasaba la agenda del comité mientras observaba la pantalla con los principales proyectos abiertos. Proyecto Horizonte seguía ocupando la primera posición. La financiación avanzaba, la inspección tributaria estaba controlada y Antonio viajaba a Bruselas para reunirse con un socio estratégico. Nada hacía presagiar que aquella jornada acabaría cambiando la forma en que Javier entendía los riesgos.

El teléfono sonó poco después de las nueve.

—Dice que solo hablará con Antonio.

—¿Le has explicado que está de viaje?

—Sí.

—¿Y?

—Ha dicho que esperará.

El cliente no planteaba una reclamación. Tampoco existía un problema contractual. Simplemente necesitaba tomar una decisión crítica y confiaba únicamente en Antonio para hacerlo.

Javier abrió el CRM convencido de que allí encontraría la respuesta. Había correos, actas, contratos, propuestas y cientos de anotaciones. Todo parecía perfectamente documentado.

—Entonces… ¿por qué nadie sabe qué contestarle?

Marta guardó silencio unos segundos antes de responder:

—Porque la información está. El conocimiento no.

Aquella frase quedó suspendida en la sala. Javier comenzó a analizar la situación como si fuera un riesgo más. ¿Qué ocurriría si Antonio no pudiera responder en unas horas? ¿Y en varios días? ¿Qué impacto tendría sobre el cliente, el proyecto y la reputación de la empresa?

Cogió una hoja en blanco y escribió tres palabras: CLIENTES, PERSONAS y CONOCIMIENTO. Empezó a unir nombres mediante flechas. Una tras otra terminaban en el mismo punto: Antonio. No era un problema de capacidad profesional. Era una concentración de conocimiento que nadie había cuestionado.

A media tarde Antonio devolvió la llamada desde el aeropuerto. En apenas diez minutos resolvió todas las dudas del cliente. El ambiente volvió a la normalidad y las conversaciones retomaron su curso.

Cuando todos abandonaban la sala, Marta comentó:

—Al final no ha pasado nada.

Javier cerró lentamente la carpeta.

—No. Lo que ocurre es que hoy hemos tenido suerte.

Antes de marcharse revisó la agenda del día siguiente. A las nueve en punto figuraba una única reunión: Comité de Dirección. Apagó el portátil convencido de que sería una jornada tranquila.

La reflexión

Los riesgos más peligrosos rara vez aparecen cuando algo falla. Muchas veces se descubren cuando todo sale bien gracias a la intervención de una única persona. Por eso la gestión de riesgos empresariales no puede limitarse a documentar procesos: implica identificar, evaluar, tratar y monitorizar aquello que amenaza la continuidad y los objetivos estratégicos del negocio. Es el tipo de vulnerabilidad que aparece sobre todo en empresas con riesgos complejos, donde el conocimiento crítico termina concentrado en muy pocas personas. Y ahí es donde un programa de seguros con visión de continuidad deja de ser un gasto y se convierte en parte de la estrategia.

El Reto Atlas

Sexta pista: si una persona clave de tu organización no pudiera trabajar durante varias semanas, ¿qué decisiones dejarían de tomarse? ¿Qué clientes o proyectos dependerían exclusivamente de ella? Es la pregunta que guía nuestra estrategia de gestión de riesgos: un seguro solo protege lo que antes se ha identificado. Si quieres profundizar, puedes consultar nuestras FAQs sobre continuidad de negocio y coste total del riesgo.

Frase del capítulo

«Un riesgo no desaparece porque hoy no haya causado daños. A veces simplemente está esperando a que se acabe la suerte.»


¿Qué pasaría en tu empresa si la única persona que sabe la respuesta no pudiera cogerte el teléfono?

En PABEMAR ayudamos a las empresas a identificar y proteger los riesgos que no se ven hasta que se convierten en problema. Cuéntanos tu caso sin compromiso.

Hablar con PABEMAR →

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio