La Inteligencia Artificial puede reforzar la eficiencia comercial y operativa del proyecto cuando se aplica con criterio. Puede ayudar en tareas como clasificación de oportunidades, seguimiento, apoyo documental, asistencia interna y mejora del tiempo de respuesta. En Recoletos, la tecnología debe estar al servicio del asesoramiento y la productividad, nunca sustituir el juicio técnico ni la relación de confianza con el cliente.